Última hora ambiental

Día del Reciclaje: colaborando en la construcción de un futuro circular

dia del reciclaje

Cada 17 de mayo es el Día del Reciclaje. El mundo celebra la importancia de tratar adecuadamente los residuos para proteger el medio ambiente. Enseñar a reciclar desde el aula es esencial para el futuro.

«Mucha gente pequeña haciendo cosas pequeñas puede cambiar el mundo»: la frase del escritor Eduardo Galeano es la definición perfecta del impacto que puede tener el reciclaje sobre el planeta, por eso mismo se celebra el Día del Reciclaje.

En los últimos años, muchas personas reutilizando productos para alargar su vida útil y, separando cada día los envases de  plástico, briks oenvases de metal, de los de cartón y papel y de los de vidrio, en su hogar o en su trabajo, han logrado un cambio de modelo que hace algunas décadas podría parecer insólito.

Cada año los seres humanos producimos más de 2.000 toneladas de residuos sólidos que en ocasiones terminan depositados en vertederos o, incluso, llegan a invadir espacios naturales y alteran las dinámicas naturales de los ecosistemas. Según Eurostat, en 2020 cada persona de la UE generó un promedio de unos 505 kilos de basura municipal, 38 kilos más que en 1995. A menos que se adopten medidas, advierte el Banco Mundial, estos desechos podrían crecer un 70% para 2050. Sin embargo, gracias a la creciente colaboración ciudadana, el porcentaje de residuos reciclados ha ido aumentando y no solo está logrando evitar que unos 700 millones de toneladas de CO2 entren a la atmósfera, sino también recuperar materiales que, en lugar de ser almacenados, vuelven a cobrar sentido y utilidad a través de nuevas vidas.

En los últimos años, las instituciones han logrado grandes avances hacia la economía verde. Actualmente, la Unión Europea está legislando para eliminar los plásticos de un solo uso o utilizar plástico reciclado en los embalajes, además de medidas regulatorias como el derecho a reparar o la implantación del cargador universal para móvil. Pero el progreso también se ha visto en la legislación nacional. Desde el año pasado, la normativa española hace mención explícita a la economía circular y siguiendo las directivas europeas ha aprobado nuevas leyes para reducir al mínimo los efectos negativos de la generación y la gestión deresiduos en la salud humana y el medio ambiente. También se han aprobado textos para fomentar la venta a granel, la venta de frutas y verduras frescas sin envase plástico y el uso de envases reciclables o reutilizables. Pero uno de los mayores avances reside en la incorporación de nuevos tipos de residuos, como los orgánicos o los textiles, al círculo del reciclaje. Un proceso que nos acerca cada vez más (y más rápido) a un futuro en el que todo residuo tenga la oportunidad de explorar nuevas e incluso infinitas vidas.

Cada año, la humanidad produce más de 2.000 toneladas de residuos sólidos

Toda esta evolución legislativa reciente ha profundizado en la hoja de ruta del paradigma circular en España. Precisamente, gracias a la recogida selectiva se pueden ahorrar recursos escasos y parte de la energía necesaria en la fabricación de los productos a partir de materias primas vírgenes, y recuperar cada vez más materiales para que vuelvan a los ciclos productivos.

Con el nuevo paradigma no solo reducimos la extracción masiva y evitamos las emisiones del proceso de producción, sino que también podemos cubrir nuestras necesidades de forma asequible. Lo que antes era solo un residuo ahora puede ser un recurso, la base para un producto nuevo y sostenible. Ahora bien, la transición no podrá sostenerse sin la convicción y el compromiso de la ciudadanía.

El reciclaje evita que 700 millones de toneladas de dióxido de carbono entren a la atmósfera

En este camino la educación ha jugado un papel fundamental. Gracias al rol de las y los docentes, las nuevas generaciones han ido creciendo con más conciencia ambiental que sus predecesoras. Por eso, este 17 de mayo, Día Mundial del Reciclaje de la UNESCO, os animamos a que celebréis con vuestros alumnos el rol de la educación en el nuevo paradigma ecológico y la importancia de aprender sobre reciclaje desde una edad temprana. Es un gran momento para reflexionar con el alumnado de qué maneras se puede educar y concienciar a la sociedad en la separación de los residuos y en los nuevos usos que se les pueden dar.

Utilizar frascos de vidrio para organizar lápices y rotuladores, reutilizar las bolsas plásticas para tirar la basura, crear un bol a base de papel maché… Las opciones y actividades son casi infinitas y útiles para cualquier materia, solo es cuestión de imaginación. La idea es que toda la sociedad, desde los futuros gobernantes hasta los empresarios, directivas y personal del hogar reflexionen sobre qué acciones, por pequeñas que parezcan, puede tomar cada uno para aportar a la conservación del medio ambiente. De esta forma, comprenderán que todos los días, cada uno de nosotros —gente pequeña haciendo cosas pequeñas— podemos contribuir con una de las mayores transformaciones de la historia: la transición hacia una economía verde y circular.

Texto: Mariana Toro Nader