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La basuraleza en el mar se tiene que acabar

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Lemon es un cortometraje de la Fundación Reina Sofía que pretende concienciar sobre la basuraleza en el mar. Conoce a sus protagonistas

En torno al 70% de la superficie de la tierra está formada por agua. En los últimos años, la belleza de estos mares y océanos se ha visto invadida por la presencia de millones de toneladas de residuos, principalmente plásticos, que están impactando de manera negativa en las especies que allí habitan.

Conscientes del problema, la Fundación Reina Sofía lleva tiempo trabajando para cuidar de nuestra naturaleza con diferentes acciones de concienciación. El último ejemplo es la presentación del corto ‘Lemon’. Protagonizado por una tortuga, una gaviota, y los cientos de residuos que se acumulan en nuestros mares y costas, la pieza pretende visibilizar el grave problema que supone la basuraleza para las especies y los ecosistemas.

El corto de animación cuenta el nacimiento de una tortuga en una playa paradisiaca y cómo esta trata de alcanzar el mar ante la mirada de una gaviota, que busca cazarla para alimentar a su cría. El ave finalmente lo único que consigue capturar es un tapón de plástico envuelto en redes como alimento. En cuanto a la tortuga, aunque logra escapar, llega a un océano invadido por la basuraleza. Un final que termina con una sentencia firme: “Los plásticos en la naturaleza nunca tienen un buen final”.

 

Los plásticos en la naturaleza nunca tienen un buen final

Sin duda, la realidad de la basuraleza en el mar es más que preocupante. Se estima que más de 1.000.000 de aves marinas y 100.000 mamíferos y tortugas marinas perecen cada año por enredo o ingestión de basuras marinas. Además, hay que tener en cuenta que, con el paso del tiempo, todos esos residuos abandonados se fragmentan en pequeñas porciones, dando lugar a los microplásticos, que tienen una grave repercusión en nuestra naturaleza.

De hecho, se calcula que en los mares y océanos hay entre 5 y 50 billones de microplásticos. Asimismo, se estime que en 2050 habrá más plástico que peces y en ese mismo año, el 99% de las aves marinas contendrán plástico en sus organismos. Es más, ya hay evidencias que nos indican que estamos ingiriendo microplásticos en nuestra dieta.

Estamos ingiriendo microplásticos en nuestra dieta

Sin embargo, más allá de ser alarmistas, debemos trabajar en la prevención, en buscar soluciones para evitar esta situación. Aún estamos a tiempo. Hay que educar a las nuevas generaciones en la importancia de cuidar nuestra naturaleza y no abandonar residuos. De hecho, el 80% de la basuraleza que termina en nuestros mares y océanos procede de los residuos que se abandonan en el entorno terrestre.